Un ecosistema de startups sólido es clave para impulsar la innovación, el crecimiento y la competitividad en el mercado. La interacción entre emprendedores, inversores, instituciones y otros actores crea un entorno dinámico donde surgen nuevas oportunidades y soluciones disruptivas. Fomentar la colaboración, el acceso a recursos y la adopción de mejores prácticas permite a las startups escalar de manera eficiente, superar desafíos y generar un impacto sostenible en la economía global.